Nombre: Juli Puch
Código: 0002CABA02AR
Fecha de toma de huella: 8 de junio del 2024
Lugar: Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina
Resultado de análisis: Conducto sensible entre lo místico y lo pornográfico, su ano es portal de placer colectivo, memoria disidente y performance encarnada. Con lenguaje afilado y deseo como motor, desestabiliza la norma desde el cuerpo, la saliva y la dilatación.
Nota de Ana (anomancia): Una noche, mientras frota su culo con otros cuerpos al ritmo de un reggaetón olvidado, Juli abrirá accidentalmente un portal interdimensional en una pista de baile húmeda. De este umbral emergerá una nueva forma de comunicación: la anografía, escritura anal de alta precisión, capaz de registrar afectos, deseos y coreografías. Pronto, académicxs y amantes del mundo acudirán a consultarla, y su ano —siempre paciente, siempre lúbrico— se convertirá en biblioteca viviente, archivo vibrante de placeres no autorizados.
CULO
Conducto que conecta universos; en alguna de las categorías porno que veo al amanecer, un tentáculo viscoso viaja desde la cavidad anal hacia la boca, permitiendo que el abajo y el arriba se unan en un camino de excitación.
El culo, su palpitación feroz es la premonición anal de mi próximo periodo, puedo en él sentir que se aproxima el sangrado mensual. Oh divino lugar al que acceder y pervertir cuando el deseo me termina encamando con algun varón heterosexual… quiero lamerlo y penetrarlo con la punta de mis dedos, incomodando a ese ser que creyó tener el dominio total del mío. Puedo hacer que lo desee… que me lo pida, puedo esperar, paciente y acercarme centímetro a centímetro con la lengua cada vez más cerca de ese orificio distópico hasta escuchar a ese cuerpo estremecer.
Mi culo en cambio es para las amigas, para la performance y para aquellxs que tienen el tiempo perfecto para permitir su dilatación. Mi culo es colectivo, se frota con otros cuerpos escuchando un reggaetón viejo, se chorrea de lubricación si me masturbo acostada y permanece presente en el roce constante de una tanga entre las nalgas.
Nuestros culos, territorios de potencia, dislocadores de placer, agujeros históricamente ocultos para que la familia surja desde la otra abertura. Nuestros culos como testigos de nuestras decisiones orales, de nuestras horas de lecturas, testigos de la noche y una saliva con sabor a cerveza y cigarrillo.