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El doctor Tardieu

La medicina legal, en sus tratados para la instrucción de médicos en Chile en el conocimiento del cuerpo sodomítico, estaba muy influida por las concepciones médicas europeas. Especial influencia recibía de las ideas francesas. Uno de los médicos que más influyó en este ámbito fue Ambrosie Tardieu (Quijada, 1983). En una publicación de 1857, el doctor Tardieu buscó definir los rasgos, las costumbres y las agrupaciones que distinguen a los sodomitas. El conocimiento aportado por el profesor Tardieu solo parece haber sistematizado viejas prácticas protomédicas, por lo demás ampliamente conocidas en el Chile colonial y aplicada en el conocimiento del cuerpo de los sodomitas, como es el caso presentado ante la Real Audiencia de Santiago, contra el oidor Manuel de León Escobar. En este proceso se encarga a los bachiller Antonio de Arriagada y Francisco Mauro “que reconocieran los basos (sic) traseros e intestinos de los dichos Joan mulato, Miguel negro y Pedro negro, con la diligencia que hicieron con una vela se sebo y declaren de qué manera hallaron los dichos basos (sic) y si estaban corrompidos y relajados con señales de haberse usado para el pecado nefando” (Real Audiencia, 1673). Lo anterior muestra que al menos doscientos años antes de la famosa trilogía del Profesor Tardieu ya era posible develar el cuerpo de un sodomita. Esta trilogía, afirmaba que; El sodomita pasivo era posible reconocerlo por el ano infundibuliforme (en forma de embudo), lo cual delataba la práctica continuada del sexo anal. La prueba consistía en la introducción de una vela, si el ano se contraía firmemente, era prueba de la ausencia del delito. Pero por el contrario, si la vela era introducida, y el ano no se contraía, era prueba suficiente de la práctica continuada del delito. El sodomita activo debía tener el pene pequeño, delgado y puntiagudo, con el meato torcido, lo cual delataba la práctica sodomítica activa. Además, los sodomitas debían tener la boca chueca, los dientes pequeños y los labios torcidos, por la práctica de sexo oral.

En esta misma línea se muestran los precursores de la Medicina Legal Chilena. El profesor Federico Puga Borne, en su compendio de Medicina Legal (Puga, 1896 pp 88,89), se apoya en Tardieu, para la descripción de la tipología del sodomita, definiendo los tres rasgos principales, que les caracterizan, “Los individuos entregados a este vicio presentan casi siempre sus señales. Cabellos encrespados, mejillas pintadas, cuello descubierto, talle apretado, los dedos y vestidos cubiertos de alhajas, toda la persona perfumada, dan a la fisonomía de estos individuos un carácter sospechoso” (Puga, 1896). Todo esto para el reconocimiento exterior, además de la falta de pilosidad que posteriormente agregaron otros facultativos. Respecto de los signos más locales de los sodomitas pasivos, se encuentra el ano infundibuliforme, “el aflojamiento de las nalgas que adquieren una forma de cucurucho con el orificio dilatado y colocado profundamente como embudo” (Puga, 1896) reconociendo que “algunos legistas pretenden que este signo no es importante, porque no se presenta en la mayoría de los casos… Tardieu lo pudo comprobar en 174 de 197 casos (Puga, 1896)”. Otras características serán la relajación del esfínter, la desaparición de los pliegues, excrecencias y vegetaciones (condilomas), engrosamiento de la mucosa, fisuras y hemorroides. Para la medicina legal, el sodomita activo posee características peculiares consistentes. en una gracilidad especial del miembro viril, en un adelgazamiento progresivo que da al pene de los sodomitas una forma puntiaguda y afilada que recuerda la disposición del órgano de los perros. Tardieu que ha hecho notar estos signos, habla también de una prolongación desmesurada del glande y de un cambio de dirección del meato, de tal suerte que el pene ha sufrido una verdadera torsión (Puga, 1896).

Antes de la construcción del sujeto homosexual, se buscó la forma de reconocer el cuerpo sodomítico. Los conocimientos del mundo antiguo, relativos a la anatomía sexual (Marcial, 2014), son transmitidos a través de la práctica médica hacia la modernidad. Además de los aportes de Tardieu, quien definió la trilogía de características que debían buscarse para develar el cuerpo sodomítico. Puga, (1896) no valida plenamente a Tardieu especialmente en lo referente al sodomita activo, señalando que no ha encontrado casos como los que señala el médico francés. Sin embargo, integra otros elementos de reconocimiento exterior, como es el usar aretes, perfumes, cabello rizado, entre otras (Puga 1896 opus cic). La Medicina Legal tendrá por misión en adelante develar el cuerpo homosexual, habrá de usar la ciencia para detectar al enfermo criminal, al desviado social, buscando signos, objetivándolo, muy de la mano de la antropometría criminal, la psiquiatría, y la recién estrenada higiene y eugenesia social propia del espíritu positivo de la época (Mantegazza 1891). Este delito estuvo calificado durante siglos, como el más abominable de los delicta carnis, solo comparable al regicidio, sodomítico, nefando, el uso de este último término, denota la dificultad para nombrarlo. A los monarcas españoles les dificultaba pronunciar la palabra sodomía, por ello preferían nefando, queriendo decir, abominable, innombrable, que su sola idea produce horror y espanto (RAE 1899). Un pecado tan atroz que fue castigado hasta fines del siglo XVIII con los más atroces castigo incluida la pena efectiva de la hoguera. En Chile la última condena a muerte en la horca por este delito, fue pronunciada en Valparaíso en 1900 y desestimada por la corte suprema (Arancibia, 1966). Es en este período cuando la homosexualidad y la sodomía entendidas como un delito pecado, un acto delictual que ofendía las leyes humanas y divinas. Se transforma en una peculiar categoría, un delito-enfermedad.

ILUSTRACIONES POR SODOMASS

EXTRAÍDO DEL TEXTO Fernández Lara, L. (2015). Del delito-Pecado al delito-enfermedad. Construcción de la homosexualidad en Chile. Revista Liminales. Escritos Sobre Psicología Y Sociedad, 4(07), 13-26.

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